Aceite de motor y esperma
En la «cueva de los mecánicos», el jefe y su ayudante me metieron sus pollas duras en la boca y en mi coño mojado, ¡que acabó recibiendo no solo dos buenas corridas de esperma, sino también una buena dosis de aceite de motor! ¡Hay que repetirlo!

Comentarios (0)
Opiniones